La propia experiencia,
la observación y el análisis de hechos nos muestran que
hay situaciones problemáticas que para solventarlas con éxito
requieren de una rápida respuesta. Sólo podremos actuar
con rapidez si somos orientados por un mensaje claro y directo (imagen,
dibujo, signo, pictograma...) que facilite la comprensión y desencadene
la acción apropiada.
Según lo planteado
con anterioridad, deducimos que la situación problemática
a la que se hace referencia, podría ser una situación
de peligro. Pero hay otros tipos de situaciones que también utilizan
para su comprensión y resolución los mencionados pictogramas
(simples dibujos, dibujos esquemáticos); por medio de los cuales
logramos un flash comunicativo más intenso y directo que con
la escritura. Precisando el concepto se podría decir que la palabra
pictograma proviene de la unión de dos términos, uno latino
Pictus (pintura) y otro griego Grafos
(escribir), que significa
símbolo icónico. Es precisamente esa iconicidad
lo que hace que sea plenamente válido como elemento comunicativo.
La humanidad siempre
ha empleado símbolos para comunicarse, símbolos que empleados
ya en el principio de los tiempos históricos derivaron en la
escritura.
Curiosamente una simple
mirada a nuestro entorno, nos hace ver la importancia que en el mundo
actual tiene esa comunicación a través de los símbolos
y casi se podría asegurar que no hay actividad humana o situación
que no esté representada por su correspondiente icono ( pictograma
).
Esta gran generosidad
en el empleo de signos, no ha de entenderse como una vuelta a los orígenes,
como un retroceso. Al contrario, la multiplicidad de idiomas que se
hablan en el mundo es enorme y eso que, por una parte, ha de entenderse
como una riqueza, es por otra, un impedimento a la comunicación
universal. Es aquí donde la comunicación icónica
adquiere su verdadera dimensión, sirviendo de guía a esos
ciudadanos del mundo que de un día para otro pueden estar en
lugares tan distantes como distintos y separados por varios miles de
kilómetros. Esta movilidad, impensable no hace muchos años,
hace totalmente necesarios los sistemas de comunicación pictográfica.
Pero los símbolos,
en cierto modo, son hijos de su tiempo; por ello, actualmente con el
auge de la informática y de las telecomunicaciones y juntamente
con el despliegue de redes de comunicación de ámbito planetario
(Internet), ha surgido un nuevo viajero que hemos dado en llamar cibernauta,
sujeto que en pocos segundos puede establecer una conexión con
el lugar más recóndito del Universo, y aquí surge
el problema: ¿Cómo se establece la comunicación?
¿En qué idioma?.
Normalmente se emplea
el inglés. “No problem”, pero en caso de tener problemas
con el dominio del inglés, tenemos a nuestra disposición
una nueva generación de pictogramas que en realidad son un nuevo
idioma surgido de los símbolos del teclado de los ordenadores.
Por todo lo anteriormente expuesto, es evidente que no se debe menospreciar
a los pictogramas como elementos de comunicación, pero tal profusión
de iconos llegan a hacer necesario algún tipo de aprendizaje.
Podríamos diferenciarlos
agrupando la información pictográfica o icónica
en tres tipos básicos:
a ) Pictogramas
naturalistas, sin dificultad de comprensión para el observador
y que no han de ser aprendidos.
b ) Los símbolos
traducidos que son pictogramas abstractos que requieren un aprendizaje
previo (ejemplo: las señales de tráfico).
c ) Pictogramas
esquemáticos son los que forman el grupo más complejo.
Imposibles de ser descifrados a primera vista, se ha de reflexionar
- levemente - sobre lo que significan.